- Las cascadas en todo su esplendor: El deshielo de Sierra Nevada alimenta las cataratas de Yosemite y Bridalveil, creando cascadas imponentes y brumosas que alcanzan su máximo esplendor en esta época.
- Paisajes nuevos y menos gente: Los prados se vuelven de un verde intenso y las flores silvestres empiezan a florecer, aunque el número de visitantes sigue siendo menor que en verano, sobre todo entre semana.
- Condiciones variables: Es posible que algunas carreteras y senderos situados a mayor altitud sigan cerrados por la nieve, y el tiempo puede cambiar rápidamente de soleado a frío.




